Bueno, para la siguiente clase apenas llegué me encontré con la realidad virtual en toda su gloria 😂. Lo primero que vi funcionando fue ese aparato loco que parece un par de palos girando, pero que en verdad es un ventilador holográfico. Gira rapidísimo y, con ayuda de una app, proyecta imágenes en el aire como si flotaran. La verdad, verlo en persona es bravazo porque se siente súper futurista.
Después el profe sacó unos lentes de realidad virtual, y mi amix Kiki fue la primera en probarlos —literal parecía estar en otro mundo 😂. Yo también los usé un ratito y fue locaso, porque de verdad se siente como si estuvieras ahí, dentro del espacio virtual. Es una mezcla entre emoción, sorpresa y un poquito de mareo pero en buena vibra. Fue una clase diferente y demasiado divertida, la verdad.