Iniciamos el día con sueño, pero igual dándolo todo porque así somos: cansadas pero responsables 😌. Esta semana nos tocó algo completamente nuevo para mí: trabajar con impresiones 3D. Y de verdad, fue increíble porque jamás había hecho una impresión 3D en mi vida, así que estaba entre nerviosa y emocionada por ver cómo salía todo.
Antes de emocionarnos con lo que hicimos, hay que entender qué es realmente una impresión 3D.
Básicamente, es un proceso donde creas objetos reales a partir de un diseño digital, construyéndolos capa por capa. Es como si la máquina “hiciera realidad” algo que tú dibujas en la computadora, usando materiales como plástico líquido o filamento. Es magia pero con ciencia, literal.
Cuando uno entra a este mundo, se da cuenta de que no todas las impresoras funcionan igual. Aquí van las que vimos:
Impresoras FDM (Modelado por Deposición Fundida)
Son las más comunes. Funcionan derritiendo un filamento de plástico (como PLA o ABS) y depositándolo capa por capa.
Son perfectas para prototipos rápidos, piezas sencillas y trabajos estudiantiles. Son económicas y prácticas.
Impresoras SLA (Estereolitografía)
Estas impresoras funcionan usando resina líquida que se endurece gracias a una luz láser o UV. En vez de derretir plástico como las FDM, las SLA “dibujan” cada capa con luz, lo que permite obtener piezas súper finas y con muchísimo detalle.
Ya con todo eso claro, tocaba decidir qué queríamos imprimir. En mi grupo, lo primero que se nos ocurrió fue hacer un anillo con el logo de un conejo. No sé, nos pareció cute y rápido para probar la máquina.
Mientras veíamos cómo quedaría el anillo, el profe nos pidió que también trabajáramos en Tinkercad, pero esta vez en la sección de bloques, para crear un edificio futurista.
Ahí nos dividimos por grupos:
Lucianita Ulloa y yo nos encargamos del diseño para la impresión 3D.
Kiara (Kiki) y Vic trabajaron en el edificio futurista con bloques.
Así que mientras ellas se rompían la cabeza armando estructuras locas, nosotras estábamos full concentradas en que el anillo quede bonito y no deformado cuando saliera de la impresión. Fue una mezcla de creatividad y estrés pero al final todo quedó súper chévere.